El uso del ozono en la industria del vino, una cuestión de rentabilidad.

El ozono puede usarse en los procesos de elaboración de vino.
Su aplicación está ligada a la limpieza y desinfección, por lo que se emplea en barricas y depósitos, líneas de embotellado, operaciones de higienización, tratamiento de aguas residuales, etc.
Entre sus ventajas: que no deja residuos químicos, el cumplimiento normativo de la seguridad alimentaria y que permite reducir el impacto medioambiental.

En el sector del vino, puntero en España, se requieren los mejores
procesos de elaboración para ofrecer vinos de excelentes cualidades.
Por eso, en los últimos años la industria vitivinícola ha
introducido innovaciones como el ozono, un gas con efecto desinfectante pero que no deja ningún tipo de residual químico.

Hay que destacar que los mercados nacionales e internacionales cada día son más exigentes tanto en aspectos de seguridad alimentaria como de calidad.
Actualmente se extiende el uso del ozono en la producción de vino para la limpieza y desinfección de maquinaria, barricas de roble, utensilios de acero inoxidable, etc.
Con el ozono se garantiza un producto de la máxima calidad (pues no afecta negativamente al vino) y el cumplimiento normativo de las empresas con respecto a seguridad alimentaria y a aspectos
medioambientales impuestos por la UE.
El ozono no sólo desinfecta, sino que esteriliza completamente las
superficies eliminando todos los problemas propios de la aparición de hongos en las bodegas.
Su poder desinfectante de enorme eficacia tiene como único residual, el oxígeno, totalmente inocuo.

El ozono como desinfectante:
Es un gas que está presente en la naturaleza y es utilizado en la industria alimentaria porque a través de generadores de ozono se puede aplicar para desinfectar superficies.
Y lo hace sustituyendo a multitud de productos químicos.
Esto hace que el proceso de limpieza sea mucho
más ecológico, inocuo para los operarios y, además, se produce un ahorro en costes a las industrias alimentarias muy destacado.
De este modo, el uso del ozono reduce los costes de la industria
vitivinícola.
Además de ahorrar en productos químicos, se evitan malgastar miles de litros de agua ya que no hace falta enjuagar para eliminar esos productos químicos.
Esto además supone una reducción de tiempo y de energía, lo cual
también es un ahorro importante.
Pero es que también hay que decir que las aguas residuales son menos contaminantes tratadas con ozono.
Otro aspecto que hace más ecológica y económica su utilización, pues se reduce en impacto medioambiental y los pagos por contaminación.
Por otro lado, el ozono promueve una bodega más eficiente, más segura y saludable, puesto que se evitan gran cantidad de compuestos químicos en todo el proceso que pueden afectar tanto a la calidad del producto final como a la salud de forma grave de los operarios y bodegueros.
Y es que el ozono es residuo cero, porque tras su acción, se descompone naturalmente en oxígeno.

Especialmente interesante es su uso para la limpieza de barricas de roble, así como de cemento y acero inoxidable.
En ellas se aplica el ozono para su limpieza en modo de agua
hiperozonizada permitiendo la alta desinfección de las mismas sin
residuales químicos de ningún tipo y sin alterar la condiciones
organolépticas del producto.
Angel Nadal, Director Técnico de OBJETIVO RIVELER, empresa
especializada en ozono asegura que “se está demandando la aplicación de los procesos de ozono para la desinfección de barricas, para la línea de llenado de botellas, para los procesos de limpieza… operaciones clave en las bodegas por razones de seguridad alimentaria y también para la propia calidad del producto.
Las aguas de limpieza que son vertidas están contaminadas con restos del producto, ya que en la industria vitivinícola hay mucha materia orgánica y también por los propios agentes químicos de la limpieza, por tanto, por razones ambientales y también por razones de seguridad alimentaria exigen el desarrollo de nuevos sistemas de limpieza y desinfección de equipos.
No sólo que éstos sean eficientes desde el punto de vista higiénico sino también que sean respetuosos medioambientalmente hablando”.

El ozono tiene múltiples usos en la elaboración de vino, empezando por el viñedo hasta terminar en la bodega.
Resulta muy útil en los procesos de desinfección de barricas, ambientes de embotellado, embotelladoras y botellas, lavado de utensilios, hasta la desinfección de los propios depósitos de fermentación.
Con la instalación de generadores de ozono en la industria vitivinícola se ahorra en costes y se eliminan la contaminación microbiológica en el producto, en las instalaciones y en los desechos. Y es que este producto es un desinfectante que se descompone en oxígeno a los pocos minutos y por tanto no deja ningún tipo de residual químico, tanto si se usa en estado gaseoso como en forma de agua ozonizada“.
Explican que se considera “el desinfectante ecológico más potente que existe, por lo que garantiza la completa higiene a lo largo del proceso de elaboración del producto, de principio a fin. Además no daña el producto al desinfectar, no supone ningún aditivo en el sabor final, ni confiere ningún tipo de olor al producto”.
Para instalar generadores de ozono en la industria vitivinícola y obtener todos los beneficios, es necesario realizar un estudio previo y diseñar un sistema personalizado para cada una de las industrias y usos.
OBJETIVO RIVELER, considera que si se hace de esta manera “se
conseguirá la completa desinfección, higienización de envases, barricas y producto final, la eliminación de contaminantes químicos y microbiológicos en la industria, mayor calidad de los productos…
Todo ello con una metodología más económica, ecológica, sin residuos químicos y que no altera las propiedades sensoriales del vino”.
Por otro lado, hay que destacar que el diseño y la instalación de sistemas de generadores de ozono también resultan altamente interesantes en las explotaciones agrarias de cultivo de vid para la producción del vino.
En este caso, el ozono se inyecta en el agua de riego, convirtiendo ésta en desinfectante por su acción fungicida, acción bactericida y acción virucida.

Gracias a ello se evitan problemas de enfermedades que pueden afectar al desarrollo de la vid durante su ciclo de vida, así utilizamos un producto desinfectante respetuoso con el medio ambiente.
Como ventaja se ahorra en abonos, insecticidas y otros productos
químicos u orgánicos. Por otro lado, también mejora la producción de los viñedos.
Estudios de OBJETIVO RIVELER han demostrado que el ozono en
agricultura aumenta la productividad de las explotaciones agrícolas.

OBJETIVO RIVELER, S.L

11 Replies to “El uso del ozono en la industria del vino, una cuestión de rentabilidad.”

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